Señales de Alarma

Señales de Alarma 2016-11-25T23:15:01+00:00

Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo y es habitual que vayan más adelantados en unas áreas que en otras.
A menudo nos resulta muy complicado saber, comparando a nuestro hijo con otros niños, si su desarrollo del lenguaje entra dentro de la normalidad.

A continuación presentamos una lista de las conductas y signos que nos deberían alertar

A los 12 meses

  • trastornos de alimentación y sueño
  • aparición de estereotipias
  • ausencia de vinculo
  • No se gira al oír su nombre.
  • No produce sonidos con intención comunicativa.
  • No comprende palabras de su entorno más cercano y familiar

Entre los 30 meses y los 3 años

  • No forma bien frases de 3 o más elementos.
  • No utiliza verbos.
  • No hace preguntas.

Entre los 12 y los 24 meses

  • Exceso de actividad
  • Agresividad contra padres o contra si mismo
  • No señala cuando quiere algo.
  • No comprende órdenes sencillas como “toma”, “no”
  • No dice ninguna palabra con significado.
  • No utiliza una palabra como frase para expresar lo que quiere.
  • No utiliza el “no”.

Entre los 3 y 4 años

  • No utiliza oraciones complejas
  • Cambia rápidamente de una actividad a otra sin entrar realmente en ninguna.
  • No interacciona con otros niños.
  • No pronuncia bien muchos sonidos y su habla solo la entienden las personas de su entorno más cercano.

Entre los 24 y los 30 meses

  • No construye frases de dos palabras.
  • No va aumentando su vocabulario de forma regular.
  • No mastica adecuadamente.

Entre los 4 y 5 años

  • Tartamudeo
  • No pronuncia muchos sonidos. Es normal que todavía no pronuncie la R RR Z L que se suelen aprender más tarde, pero si el resto de los sonidos, como la K T B …

Es un síntoma de alarma a cualquier edad cada una de las siguientes conductas:

  • No reacciona a ruidos repentinos.
  • No muestra interés por el entorno.
  • Evita el contacto ocular.
  • Deja de aprender cosas nuevas o se produce un retroceso, olvidando lo que aprendió
  • No sonríe socialmente o no responde a la sonrisa de su madre.
  • No tolera los cambios y tiene rabietas muy frecuentemente.
  • Tiene movimientos extraños o repetitivos: andar de puntillas, balancearse, golpearse la cabeza,…
  • Tartamudea durante un periodo largo de tiempo.