Tratamiento para ataques de pánico
Psicoterapia para ataques de pánico
Un ataque de pánico es una episodio donde la persona experimenta elevados niveles de angustia y ansiedad con intensos pensamientos aterradores de que algo grave puede ocurrir. Suele aparecer bruscamente y alcanzar su máxima expresión en los primeros 10 minutos.
Tal como indica Shirley Trickett (2009) en su libro “Cómo superar los ataques de pánico” las crisis de pánico se definen como «una respuesta agravada frente a un miedo irracional»
Actualmente no se conoce con certeza el origen de este trastorno de ansiedad, aunque hay algunos estudios donde se sugiere que ciertas características genéticas juegan un papel importante en el desarrollo de estos ataques.
La primera vez que una persona sufre un ataque de pánico (o crisis de angustia) suele tener una sensación de muerte inminente; los síntomas son tan intensos y tan inesperados, que se produce una sensación de auténtico terror, confundiéndose en muchas ocasiones con un ataque cardiaco.

El ataque de pánico, suele ocurrir de forma brusca y repentina y los síntomas más habituales son:
Dichos síntomas llegan a su intensidad máxima en poco tiempo, suelen ir acompañados de una sensación de peligro inminente y surge un deseo urgente de huir de la situación donde ha aparecido la crisis.
Las crisis de pánico aisladas son frecuentes en la población general. En la mayoría de los casos, quienes las experimentan no le dan mayor importancia.
Pero hay casos en los que estas crisis se dan de manera repetida, y van seguidas de :
El circulo vicioso del pánico
Las crisis de pánico se producen al ponerse en marcha la reacción de alarma, es un mecanismo reflejo que tenemos para ayudarnos a ponernos a salvo ante una situación de peligro.
Lo que ocurre en una crisis de pánico es que esta “alarma” se activa sin que exista un peligro real, por lo que habitualmente las llamamos falsas alarmas.
Si al notar alguna de las sensaciones corporales mencionadas (palpitaciones, mareo,etc) piensas que va a ocurrirte algo terrible, te pones más nervioso, lo que provoca un aumento de esas sensaciones ( más palpitaciones etc ). En este punto interpretas que este aumento de sensaciones confirma tu interpretación de que algo terrible va a ocurrir. Y como consecuencia se produce una mayor activacion del sistema de alarma.
Por tanto, las reacciones iniciales que experimentas cuando sufres un ataque de pánico son normales, lo que ocurre es que si entras en el circulo vicioso creyendo que realmente estás en peligro acabas tú mismo provocándote una crisis de ansiedad.
Hay tres tipos de crisis de pánico
¿Qué podemos hacer para manejar el pánico?
Una de las primeras cosas que intentamos explicar a nuestros pacientes en el Gabinete es que el principal determinante de cualquier alteración emocional es nuestra forma de percibir las cosas. El pánico se produce y mantiene por nuestras creencias catastrofistas. Por ello, el primer objetivo en terapia será aprender a identificar y modificar dichas creencias.
